Widgetized Section

Go to Admin » Appearance » Widgets » and move Gabfire Widget: Social into that MastheadOverlay zone

9 febrero 2024 • El espíritu de España juega en África

Luis Gómez

La otra roja

Es la primera vez que escribo un artículo que trate de algún aspecto del fútbol. Desde luego, nada que tenga que ver con lo que pueda hacer referencia a lo deportivo por ser mis conocimientos los básicos de cualquier aficionado.

Quisiera rendir honor, con estas letras, a una selección nacional de África que pasa casi desapercibida en los medios de difusión españoles que le deberían prestar mayor atención por motivos fáciles de vislumbrar. La razón de mi devoción es debida, además de su historia española, a que su relación con España es más profunda, en este siglo, que la de cualquier otra nación hispana.

Nunca me ha gustado denominar a la selección española como la “roja” pues siendo su camiseta de dicho color los pantalones son azules a no ser que saquemos la conclusión de que lo español se tiñe de rojo cuando España se quita o se baja los pantalones. Lo cierto es que, la otra “roja”, la de Guinea Ecuatorial, lo es en toda su vestimenta aunque su alma sólo lo sea por el fuego de su juego que recuerda la antigua furia de la española.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de su jugadores seleccionados (26), para la copa de África, son de nacionalidad española (18) además de la ecuatoguineana, algunos con sangre española (10) unida a la africana haciéndose eco del mestizaje tradicional de los nuestros, y, prácticamente, todos descendientes en primera o segunda generación de africanos nacidos españoles en las antiguas provincias de Fernando Poo y Río Muni podemos más que alegrarnos de los triunfos de esta selección. También casi todos se han forjado como futbolistas en escuelas o canteras del territorio peninsular e insular (16) o han jugado en equipos de nuestras ligas (17).

El amor de los ecuatoguineanos a su nación, que es ejemplar, no menoscaba, en absoluto, su veneración a la Madre Patria. Todavía recuerdo el silencio de los locutores de la TV española, que retransmitían el partido entre la Guinea Ecuatorial y España, jugado el 16 de noviembre de 2013, cuando contemplaron absortos a veinte mil guineanos cantando el himno nacional español con la letra de Pemán mientras sonaban los acordes de la Marcha Real. Toda una lección para ciertos equipos de la piel de toro que lo silban expresando así su impotencia ante la grandeza de nuestra historia. Lo dicho, el espíritu de España juega en África.